Un estudio multicéntrico publicado en JAMA Network Open evaluó 202 pacientes con oclusión vertebrobasilar tratados más allá de 24 horas desde el último momento asintomático. Los hallazgos indican que el tratamiento endovascular combinado con terapia médica óptima mejora los resultados funcionales y reduce la mortalidad en comparación con el tratamiento médico solo, especialmente en pacientes con déficit neurológico grave.
Contexto de la oclusión vertebrobasilar
La oclusión de la arteria vertebrobasilar (VBAO) es una condición poco frecuente pero de gran gravedad, ya que representa apenas el 1% de los accidentes cerebrovasculares isquémicos y cerca del 5% de las oclusiones de grandes vasos. Sin embargo, las consecuencias clínicas son dramáticas: la discapacidad severa y la mortalidad pueden alcanzar tasas de hasta el 80%.
La naturaleza devastadora de este tipo de ACV ha llevado a la comunidad científica a explorar opciones terapéuticas más allá del tratamiento médico convencional.
Los ensayos clínicos BAOCHE y ATTENTION, publicados en 2022, confirmaron la eficacia del tratamiento endovascular (EVT) en combinación con el mejor tratamiento médico (BMT) dentro de las primeras 24 horas desde el inicio de los síntomas. Sin embargo, la utilidad de EVT en ventanas temporales tardías, es decir, más allá de las 24 horas, permanecía incierta.
Diseño del estudio y metodología
El estudio multicéntrico prospectivo de cohorte, denominado VBAO-LATE (NCT06510634), fue publicado el 13 de junio de 2025 en JAMA Network Open por Shuai Liu, Yongbo Xu, Thanh N. Nguyen y colaboradores. Se recopilaron datos de 11 centros integrales de accidente cerebrovascular en China entre enero de 2019 y febrero de 2024.
En total, se incluyeron 202 pacientes con diagnóstico confirmado de oclusión basilar, con o sin compromiso de la arteria vertebral intracraneal, y un tiempo de inicio mayor a 24 horas desde el último momento asintomático conocido. Los criterios de selección exigieron discapacidad previa mínima (mRS ≤2).
Se excluyeron pacientes con hemorragia cerebral, flujo basilar conservado, enfermedades terminales o falta de datos de seguimiento. La cohorte estuvo compuesta mayoritariamente por hombres (78,2%), con una edad mediana de 64 años (RIQ 56,2–70).
Intervenciones y comparaciones
Los pacientes se dividieron en dos grupos:
- EVT + BMT (n=101): procedimientos como stent retriever, aspiración, angioplastia con balón, colocación de stent o trombólisis intraarterial.
- BMT solo (n=101): terapias médicas con antiplaquetarios, anticoagulantes o una combinación de ambos.
La mediana del tiempo desde el inicio a la admisión fue de 48 horas (RIQ 24–96). El puntaje pc-ASPECTS, que mide extensión del infarto en circulación posterior, fue de 8 (RIQ 8–9). Para minimizar sesgos, los análisis se realizaron mediante propensity score matching (PSM) y ponderación por probabilidad inversa (IPTW).
Resultados funcionales y mortalidad
El desenlace primario fue la proporción de pacientes con buen estado funcional a 90 días (mRS 0–3)
- En la cohorte ajustada por PSM (71 pacientes por grupo), los resultados mostraron un 57,7% de buen estado funcional en EVT + BMT frente a 45,1% en BMT solo. Esto correspondió a un aRR de 1,35 (IC95%: 1,02–1,79).
- La mortalidad a 90 días fue significativamente menor en EVT + BMT (12,7% vs 28,2%; aRR 0,27; IC95%: 0,08–0,81).
En términos absolutos, la mortalidad total de la cohorte PSM (20,4%) resultó inferior a la registrada en estudios previos dentro de las primeras 24 horas: BAOCHE (36%) y ATTENTION (43%).
Seguridad del tratamiento
Respecto a seguridad, la tasa de hemorragia intracraneal sintomática (sICH) fue de 5,6% en el grupo EVT + BMT, frente a 0% en el grupo de BMT solo.
Sin embargo, esta diferencia no alcanzó significación estadística (p=0,13).
El análisis IPTW corroboró los hallazgos principales: EVT se asoció con mayor probabilidad de buen estado funcional (aRR 1,33; IC95%: 1,04–1,71) y menor mortalidad (aRR 0,57; IC95%: 0,34–0,96).
Resultados en subgrupos
El beneficio del EVT fue particularmente marcado en pacientes con déficit neurológico severo, definido por un puntaje NIHSS basal ≥10. En este subgrupo, la odds de obtener un buen resultado funcional fue significativamente mayor (aOR 5,93; IC95%: 2,47–15,50).
En contraste, en pacientes con NIHSS <10 no se observaron diferencias significativas entre EVT + BMT y BMT solo (aOR 1,12; IC95%: 0,33–3,99), con una interacción estadísticamente significativa (p=0,04). Esto sugiere que los mayores beneficios de EVT se concentran en aquellos con mayor gravedad inicial.
Comparación con la evidencia previa
A diferencia de los ensayos aleatorizados previos que establecieron el beneficio de EVT únicamente dentro de las primeras 24 horas, este estudio aporta evidencia de que el tratamiento podría ser útil en una ventana extendida.
Aunque el riesgo de hemorragia intracraneal sintomática es una preocupación, los beneficios en términos de reducción de mortalidad y mejora funcional justifican la consideración del procedimiento en pacientes seleccionados.
Implicaciones clínicas y futuras investigaciones
Los hallazgos respaldan la hipótesis de que el EVT, en combinación con tratamiento médico óptimo, puede ofrecer beneficios clínicos relevantes incluso en escenarios de ventana tardía, más allá de las 24 horas desde el inicio del evento.
No obstante, se subraya la necesidad de ensayos clínicos aleatorizados para confirmar estos resultados.
En particular, el ensayo ANGEL-BAO (NCT06101667), actualmente en curso, busca validar la utilidad del EVT en pacientes con oclusión vertebrobasilar más allá de la ventana convencional.
Conclusión
El tratamiento endovascular combinado con terapia médica óptima mostró mejores resultados funcionales y menor mortalidad a 90 días en pacientes con oclusión vertebrobasilar más allá de 24 horas, con beneficios más evidentes en casos graves.
Se requieren ensayos aleatorizados para confirmar estos hallazgos y definir su implementación clínica.
Referencias
Autor
El equipo de redactores de Sapue realizo esta historia, utilizando herramientas editoriales, de traducción e inteligencia artificial. El proceso de redacción contó con incidencia humana en cada etapa.
