Un estudio reciente publicado en JAMA analiza las tasas de lesiones entre niños con trastorno del espectro autista (TEA) y trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Los hallazgos destacan diferencias significativas en los riesgos de lesiones según el diagnóstico, ofreciendo nuevas pistas para prevenir accidentes en estos grupos vulnerables.
¿Por qué este estudio es importante?
Las lesiones son una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en niños y adolescentes, especialmente en aquellos con trastornos del neurodesarrollo como el TEA y el TDAH.
Identificar qué tipos de lesiones afectan con mayor frecuencia a estos grupos puede guiar estrategias preventivas específicas y mejorar su calidad de vida.
Aunque estudios previos han señalado que los niños con TDAH tienen un mayor riesgo de sufrir lesiones debido a la impulsividad y la falta de atención, los datos sobre el TEA son menos consistentes. Además, aproximadamente entre el 40% y el 70% de los niños con TEA también presentan TDAH, lo que plantea preguntas sobre cómo esta comorbilidad influye en el riesgo de lesiones. Este estudio busca clarificar estas relaciones.
Los hallazgos: ¿qué reveló el estudio?
El estudio, realizado en Israel con una cohorte de 325,412 niños nacidos entre 2005 y 2009, comparó las tasas de visitas al servicio de urgencias por lesiones entre cuatro grupos: niños con TEA sin TDAH, niños con TDAH sin TEA, niños con ambos trastornos y niños con desarrollo típico (DT).
Uno de los hallazgos más relevantes fue que los niños con TEA, independientemente de si tenían TDAH, mostraron tasas de visitas al servicio de urgencias similares o incluso menores que los niños con desarrollo típico. Sin embargo, hubo diferencias notables en los tipos de lesiones:
Lesiones ortopédicas y por animales: Los niños con TEA tuvieron tasas más bajas de lesiones ortopédicas y lesiones causadas por animales en comparación con los niños con desarrollo típico.
Lesiones por ingestión e inhalación: En contraste, los niños con TEA, especialmente aquellos con comorbilidad de TDAH, mostraron tasas más altas de lesiones relacionadas con ingestión e inhalación, lo que podría estar vinculado a problemas psiquiátricos subyacentes o a comportamientos específicos asociados con el TEA.
Por otro lado, los niños con TDAH sin TEA presentaron tasas significativamente más altas de visitas al servicio de urgencias por lesiones físicas en general, incluyendo caídas, accidentes de tráfico y quemaduras. Esto refuerza la idea de que la impulsividad y la falta de atención características del TDAH aumentan el riesgo de accidentes.
Implicaciones prácticas: ¿qué significa esto para padres y profesionales?
Estos resultados tienen importantes implicaciones para la prevención de lesiones en niños con TEA y TDAH. Como por ejemplo:
- Supervisión cercana: El menor riesgo de ciertas lesiones en niños con TEA podría deberse a la supervisión más estrecha que reciben, tanto en el hogar como en entornos educativos. Esto sugiere que aumentar la supervisión en niños con TDAH podría reducir su riesgo de lesiones.
- Prevención específica: Las familias y cuidadores deben estar especialmente atentos a los riesgos de ingestión e inhalación en niños con TEA, asegurándose de que los productos peligrosos estén fuera de su alcance.
- Políticas públicas: En Israel, los niños con TEA tienen acceso a hasta 30 horas semanales de terapia o asistencia educativa gratuita, lo que podría contribuir a su menor exposición a ciertos tipos de lesiones. Ampliar este tipo de apoyo a niños con TDAH podría ser beneficioso.
Para los profesionales de la salud, estos hallazgos resaltan la importancia de considerar el diagnóstico específico de cada niño al diseñar estrategias preventivas y educativas.
Limitaciones y futuras direcciones
Aunque el estudio es uno de los más completos realizados hasta la fecha, tiene algunas limitaciones que deben considerarse:
- Los datos sobre lesiones solo estaban disponibles para la mitad de la cohorte, lo que podría introducir sesgos.
- No se contaba con información detallada sobre las causas específicas de las lesiones ni sobre factores familiares o del entorno que podrían influir en el riesgo.
La superposición de síntomas entre TEA y TDAH complica la interpretación de los resultados, especialmente en casos de comorbilidad.
Futuras investigaciones deberían explorar cómo la supervisión adulta y los programas de apoyo pueden reducir el riesgo de lesiones en niños con TEA y TDAH. También sería útil investigar si las tendencias observadas en Israel se replican en otros contextos culturales y sociales.
Las conclusiones: ¿qué nos deja este estudio?
Este estudio subraya que los niños con TEA y TDAH enfrentan riesgos de lesiones diferentes y específicos según su diagnóstico. Mientras que los niños con TDAH tienen un mayor riesgo general de lesiones físicas, los niños con TEA muestran patrones únicos, como un menor riesgo de lesiones ortopédicas pero un mayor riesgo de ingestión e inhalación.
Estos hallazgos no solo mejoran nuestra comprensión de los riesgos asociados con estos trastornos, sino que también abren la puerta a intervenciones más personalizadas y efectivas para proteger a estos niños. La clave está en adaptar las estrategias preventivas a las necesidades específicas de cada grupo.
Referencias
https://jamanetwork.com/journals/jamanetworkopen/fullarticle/2830083
Autor