Un estudio reciente publicado en JAMA revela que la hipertensión en decúbito supino, incluso sin hipertensión en posición sentada, está fuertemente asociada con un mayor riesgo de eventos cardiovasculares adversos. Estos hallazgos podrían cambiar la forma en que se evalúa y trata la presión arterial en adultos de mediana edad.
El problema
La hipertensión es uno de los principales factores de riesgo para enfermedades cardiovasculares (ECV), como enfermedad coronaria, insuficiencia cardíaca y accidente cerebrovascular. Sin embargo, la mayoría de las evaluaciones de la presión arterial se realizan en posición sentada, ignorando cómo esta puede variar en otras posturas, como en decúbito supino (acostado boca arriba).
Un nuevo estudio
Un estudio realizado como parte del proyecto Atherosclerosis Risk in Communities (ARIC), investigó si la hipertensión en posición supina tiene un impacto independiente en los resultados cardiovasculares.
El estudio se centró en la hipertensión supina (presión arterial sistólica ≥130 o diastólica ≥80 mm Hg) con y sin hipertensión sentada (presión arterial sistólica ≥130 o diastólica ≥80 mm Hg).
Incluyó a 11,369 adultos de mediana edad sin antecedentes de enfermedad cardiovascular, seguidos durante un período medio de 25 a 28 años.
Los participantes, con una edad media de 53.9 años, fueron seguidos para evaluar la incidencia de EC, insuficiencia cardíaca, accidente cerebrovascular, EC fatal y mortalidad por todas las causas.
Los resultados: ¿Qué encontraron en este estudio?
# Riesgo Cardiovascular Elevado
La hipertensión en decúbito supino, incluso en ausencia de hipertensión en posición sentada, se asoció significativamente con un mayor riesgo de enfermedad coronaria incidente, insuficiencia cardíaca, accidente cerebrovascular, enfermedad coronaria fatal y mortalidad por todas las causas.
# Magnitud del Riesgo
Los participantes con hipertensión supina únicamente mostraron un riesgo similar al de aquellos con hipertensión en ambas posiciones.
- Enfermedad coronaria: HR, 1.60 (IC del 95%, 1.45-1.76).
- Insuficiencia cardíaca: HR, 1.83 (IC del 95%, 1.68-2.01).
- Accidente cerebrovascular: HR, 1.86 (IC del 95%, 1.63-2.13).
- Mortalidad por todas las causas: HR, 1.43 (IC del 95%, 1.35-1.52).
# Independencia del Tratamiento
Los resultados no variaron significativamente según el uso de medicación antihipertensiva, lo que sugiere que la hipertensión supina es un factor de riesgo independiente.
Además, los participantes con hipertensión supina únicamente tuvieron un riesgo significativamente mayor que aquellos con hipertensión sentada únicamente, excepto en el caso de cardiopatía coronaria mortal.
Importantes implicaciones para la práctica clínica y la salud pública
Los médicos deben considerar medir la presión arterial en diferentes posiciones, especialmente en decúbito supino, para identificar a los pacientes con hipertensión supina. Esto podría mejorar la detección temprana de riesgos cardiovasculares.
Los pacientes con hipertensión supina podrían beneficiarse de intervenciones más agresivas para controlar su presión arterial, incluso si sus lecturas en posición sentada parecen normales.
Identificar y tratar la hipertensión supina podría reducir significativamente el riesgo de eventos adversos, como accidentes cerebrovasculares y enfermedad coronaria.
Para los pacientes, estos hallazgos resaltan la importancia de monitorear su presión arterial en diferentes contextos y discutir cualquier anomalía con su médico, incluso si no presentan síntomas evidentes.
A pesar de su rigor metodológico, el estudio presenta algunas limitaciones que deben considerarse como los datos limitados sobre causas en donde no se dispuso de información detallada sobre las causas específicas de la hipertensión supina ni sobre otros factores de estilo de vida que podrían influir en los resultados.
Aunque el estudio incluyó una cohorte diversa, los resultados deben validarse en otras poblaciones para confirmar su aplicabilidad global.
El estudio no evaluó la relación entre la hipertensión supina y la hipertensión nocturna, un área que requiere más investigación.
Futuros estudios deberían explorar cómo la hipertensión supina se relaciona con la hipertensión nocturna y si el tratamiento dirigido a reducir la presión arterial en esta posición puede mejorar los resultados cardiovasculares.
Las conclusiones: ¿qué nos deja este estudio?
Este estudio subraya que la hipertensión en decúbito supino es un factor de riesgo cardiovascular independiente y significativo, incluso en ausencia de hipertensión en posición sentada. Los pacientes con hipertensión supina enfrentan un riesgo similar al de aquellos con hipertensión en ambas posiciones, destacando la necesidad de una evaluación más integral de la presión arterial.
Estos hallazgos no solo mejoran nuestra comprensión de los factores de riesgo cardiovascular, sino que también abren la puerta a nuevas estrategias de prevención y tratamiento. La clave está en integrar la medición de la presión arterial en diferentes posturas en la práctica clínica habitual para proteger mejor a los pacientes de eventos adversos.
Referencias
https://jamanetwork.com/journals/jamacardiology/article-abstract/2828914
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