Una revisión sistemática y metanálisis en JAMA Network Open evaluó a más de 592 000 adultos con traumatismo craneoencefálico leve. El estudio identificó que la dificultad para concentrarse, los antecedentes de ansiedad/depresión o trastornos del sueño y la amnesia/pérdida de conciencia aguda son los principales predictores de síntomas persistentes tras la conmoción.

Contexto y objetivo del estudio

La conmoción cerebral en adultos, catalogada como traumatismo craneoencefálico leve (mTBI), representa un desafío clínico por su frecuencia y la posibilidad de síntomas persistentes posteriores, denominados PSAC (persisting symptoms after concussion).

Aunque la mayoría de los pacientes mejora en semanas, una proporción significativa desarrolla cefalea, dificultades cognitivas o alteraciones emocionales durante meses.

Ante esta problemática, un grupo de investigadores realizó una comprobación sistemática y metanálisis para identificar qué factores clínicos agudos permiten anticipar quiénes tienen mayor riesgo de presentar síntomas prolongados.

Diseño y metodología

El trabajo, publicado el 18 de junio de 2025 en JAMA Network Open, buscó evidencia en bases de datos médicas (Ovid MEDLINE, Embase, PsycINFO, CINAHL, SPORTDiscus y Cochrane) desde 1970 hasta febrero de 2024. El protocolo fue registrado en PROSPERO y el reporte siguió las guías PRISMA.

De 8564 registros iniciales, 34 estudios cumplieron con los criterios de inclusión y 15 aportaron datos cuantitativos para el metanálisis, con un total de 592 406 adultos. La media de edad fue de 29,3 años y el 57,8% eran varones. La mayoría de los estudios reclutó en servicios de urgencias, aunque también se incluyeron contextos deportivos, militares y clínicas especializadas.

Definiciones empleadas

Las definiciones de conmoción variaron entre escalas y consensos clínicos: Glasgow Coma Scale 13–15, pérdida de conciencia menor a 30 minutos, amnesia postraumática menor a 24 horas, ausencia de hallazgos intracraneales, criterios de la ACRM (1993), la OMS, clasificaciones ICD-9/10 o diagnósticos clínicos directos.

Los PSAC se definieron con diferentes escalas y criterios: presencia de uno o más síntomas en PCSC o RPQ, tres o más síntomas en RPQ, criterios DSM-IV, ICD-9 o al menos dos visitas médicas relacionadas.

Proporción de síntomas persistentes

La frecuencia de PSAC varió según el momento de seguimiento:

  • 1 mes: 17,8% (733/4121 pacientes)
  • 3 meses: 37,7% (299/793 pacientes)
  • 6 meses: 12,5% (73 167/587 237 pacientes)

Factores asociados a 1 mes

Los factores con mayor asociación fueron:

  • Dificultad para concentrarse (AOR 3,12; IC95% 1,43–6,82)
  • Antecedentes de ansiedad y/o depresión (AOR 2,55; 1,31–4,96)
  • Mecanismo de colisión vehicular (AOR 2,02; 1,26–3,25)

Factores asociados a 3 meses

El análisis identificó como principales:

  • Antecedentes de ansiedad/depresión o trastornos del sueño (AOR 2,92; 1,39–6,14)
  • Sexo femenino (AOR 2,12; 1,25–3,59)
  • Síntomas físicos agudos como cefalea, mareos, fotofonofobia o náuseas (AOR 1,98; 1,35–2,89).

Los signos clínicos, como amnesia o pérdida de conciencia, mostraron una tendencia, aunque sin significación estadística (AOR 2,15; 0,91–5,07).

Factores asociados a 6 meses

En este punto, la dificultad para concentrarse presentó la mayor fuerza de asociación (AOR 26,81; 3,42–210,06). También se destacaron:

  • Síntomas emocionales agudos (AOR 1,58; 1,15–2,17).
  • Antecedentes de ansiedad/depresión o trastornos del sueño (AOR 1,53; 1,00–2,36).

En contraste, los signos clínicos de amnesia o pérdida de conciencia no fueron significativos (AOR 1,92; 0,76–4,83).

Factores promedio en todos los tiempos

El análisis global mostró que los factores con mayor odds de PSAC fueron:

  • Dificultad para concentrarse (AOR 3,43; 1,85–6,36).
  • Antecedentes de ansiedad/depresión o trastornos del sueño (AOR 2,47; 1,62–3,78).
  • Signos clínicos de amnesia/pérdida de conciencia (AOR 1,90; 1,28–2,84).
  • Sexo femenino (AOR 1,70; 1,28–2,25).

Heterogeneidad y limitaciones

El metanálisis evidenció alta heterogeneidad (I² 93,46%), atribuida principalmente a diferencias entre estudios (79,24%) más que entre factores (16,96%). Entre las limitaciones se mencionan la variabilidad en definiciones de PSAC, diversidad de entornos clínicos y criterios de inclusión, además de la falta de consistencia en la asociación de la edad.

Implicancias clínicas

Los hallazgos confirman que la evaluación temprana de síntomas cognitivos, antecedentes psiquiátricos y trastornos del sueño resulta clave para predecir evolución.

Asimismo, la identificación de pérdida de conciencia o amnesia como señales de riesgo inicial refuerza la necesidad de un monitoreo estrecho.

Incorporar estos factores en modelos multivariables de predicción permitirá orientar mejor los seguimientos y derivaciones hacia especialistas en salud mental o rehabilitación cognitiva.

Recomendaciones futuras

Los autores subrayan la importancia de estudios longitudinales que integren estas variables en modelos predictivos robustos y validados en distintos contextos clínicos. Este enfoque podría optimizar el pronóstico y reducir el impacto a largo plazo en pacientes con mTBI, un problema cada vez más relevante en entornos deportivos, militares y civiles.

Conclusión

La dificultad para concentrarse, los antecedentes de ansiedad/depresión o trastornos del sueño y los signos clínicos de amnesia/pérdida de conciencia se identifican como los predictores más sólidos de síntomas persistentes tras conmoción leve en adultos.

Su detección temprana es esencial para una mejor atención y pronóstico.

Referencias

Autor

El equipo de redactores de Sapue realizo esta historia, utilizando herramientas editoriales, de traducción e inteligencia artificial. El proceso de redacción contó con incidencia humana en cada etapa.