Un estudio experimental publicado en BMC Emergency Medicine evaluó si una técnica combinada de laringoscopía directa y videolaringoscopía mejora la intubación traqueal prehospitalaria en operadores novatos. Los resultados mostraron que el uso libre de videolaringoscopía logró tiempos más cortos sin aumentar el éxito al primer intento.

Intubación traqueal prehospitalaria como procedimiento crítico

La intubación traqueal constituye una de las maniobras más relevantes en la atención prehospitalaria de pacientes críticos, tanto en emergencias médicas como traumáticas. Su correcta ejecución permite asegurar la vía aérea, optimizar la oxigenación y prevenir complicaciones potencialmente fatales. Sin embargo, se trata de un procedimiento técnicamente complejo, especialmente en entornos no controlados y en manos de operadores con experiencia limitada.

En los últimos años, la videolaringoscopía (VL, videolaringoscopía: técnica que utiliza una cámara para visualizar indirectamente la glotis) ha sido incorporada de manera creciente como alternativa a la laringoscopía directa (DL, laringoscopía directa: visualización directa de las estructuras laríngeas mediante línea de visión).

Diversos estudios han demostrado que la VL mejora la visualización glótica y reduce la intubación esofágica inadvertida. No obstante, estas ventajas visuales no siempre se traducen en mejores resultados clínicos, particularmente en operadores novatos.

Fundamentos de la técnica combinada DL-VL

Ante esta limitación, se propuso una técnica secuencial que combina ambos enfoques. La estrategia DL-VL (laringoscopía directa seguida de videolaringoscopía) se basa en realizar inicialmente una laringoscopía directa sin observar la pantalla del videolaringoscopio, hasta identificar la epiglotis, para luego completar la intubación utilizando la visualización indirecta.

La hipótesis central planteó que una observación directa inicial permitiría al operador comprender mejor la anatomía tridimensional del airway (vía aérea), facilitando el pasaje posterior del tubo endotraqueal y reduciendo el tiempo total del procedimiento.

Diseño del estudio y contexto de simulación

El trabajo “Assessment of prehospital tracheal intubation technique using initial direct laryngoscopy during videolaryngoscopy” fue publicado el 1 de julio de 2025 en BMC Emergency Medicine (Volumen 25, artículo 112). Se trató de un ensayo clínico aleatorizado, paralelo y de superioridad, desarrollado en un entorno de simulación prehospitalaria.

Participaron 72 individuos, entre estudiantes de medicina de quinto año y médicos residentes con entre 1 y 6 años de formación. Todos los participantes tenían experiencia limitada, definida como menos de 10 intubaciones previas. El reclutamiento se realizó entre septiembre de 2023 y abril de 2024.

Antes de la asignación a los grupos, se brindó una capacitación teórica y práctica estandarizada sobre el uso del videolaringoscopio y las técnicas evaluadas.

Grupos de intervención y procedimientos

Los participantes fueron asignados aleatoriamente en una proporción 1:1 a dos grupos:

  • Grupo control: uso libre del videolaringoscopio, permitiendo observar la pantalla desde el inicio del procedimiento.

  • Grupo DL-VL: realización de laringoscopía directa inicial sin mirar la pantalla hasta identificar la epiglotis, seguida de intubación con visión indirecta.

Todas las intubaciones se llevaron a cabo sobre un maniquí de alta fidelidad, colocado en decúbito supino en el suelo, con el objetivo de simular condiciones prehospitalarias reales. Cada participante realizó tres intentos consecutivos con dificultad progresiva: escenario fácil, escenario intermedio con edema lingual simulado y escenario difícil con movilidad cervical limitada.

Variables de resultado evaluadas

El resultado primario del estudio fue el tiempo hasta la intubación (TTI, time to intubation), definido como el intervalo desde la inserción de la pala del laringoscopio hasta el pasaje exitoso del tubo a través de las cuerdas vocales.

Como resultados secundarios se analizaron el tiempo hasta la ventilación (TTV, time to ventilation), la tasa de éxito al primer intento (FPS, first-pass success) y el número total de intentos requeridos para lograr la intubación efectiva.

Resultados principales del estudio

Los resultados mostraron diferencias claras en los tiempos de ejecución. El TTI fue significativamente menor en el grupo control, con un promedio de 22 ± 8 segundos, frente a 27 ± 11 segundos en el grupo DL-VL (p < 0,001). Esta diferencia se mantuvo de manera consistente en los tres niveles de dificultad simulados.

De forma similar, el TTV fue menor en el grupo control, con 37 ± 9 segundos, en comparación con 41 ± 11 segundos en el grupo DL-VL (p = 0,008). Estos hallazgos indican que la técnica combinada no solo no acortó el procedimiento, sino que se asoció a demoras adicionales.

Éxito al primer intento y número de intentos

En cuanto a la tasa de éxito al primer intento, no se observaron diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos. El grupo control alcanzó una FPS del 89% (99 de 111 intentos), mientras que el grupo DL-VL registró una FPS del 81% (85 de 105 intentos), con un valor de p = 0,089.

El número medio de intentos necesarios para lograr la intubación tampoco mostró diferencias relevantes entre las técnicas (p = 0,231), lo que refuerza la idea de que la estrategia combinada no aportó beneficios operativos adicionales.

Evaluación subjetiva de las técnicas

Las percepciones de los participantes fueron evaluadas mediante escalas Likert, analizando aspectos como dificultad técnica, comodidad y confianza durante el procedimiento.

No se identificaron diferencias significativas entre los grupos, lo que sugiere que la mayor duración observada con la técnica DL-VL no se asoció a una percepción subjetiva de mayor complejidad.

Implicancias para la formación en vía aérea

Los autores destacan que, en operadores novatos, la videolaringoscopía sin restricciones parece ser más eficiente en términos de tiempo, sin comprometer la tasa de éxito.

La incorporación de pasos adicionales, como la visualización directa inicial, podría aumentar la carga cognitiva y retrasar el procedimiento, especialmente en escenarios de estrés.

Estos resultados aportan evidencia relevante para los programas de formación en manejo de la vía aérea, particularmente en contextos prehospitalarios, donde el tiempo y la simplicidad operativa son factores críticos.

Limitaciones del estudio

Se señala como principal limitación el carácter experimental del trabajo, realizado en un entorno de simulación. Si bien se utilizó un maniquí de alta fidelidad y escenarios progresivamente complejos, los resultados podrían no ser completamente extrapolables al ámbito clínico real, donde intervienen variables adicionales como secreciones, sangrado, anatomía impredecible y condiciones ambientales adversas.

Conclusión

En este estudio simulado con operadores novatos, la técnica combinada de laringoscopía directa seguida de videolaringoscopía no mejoró el desempeño de la intubación traqueal prehospitalaria. Por el contrario, se asoció a mayores tiempos de intubación y ventilación, sin incrementar el éxito al primer intento, lo que respalda el uso directo de videolaringoscopía en este contexto.

Referencias

Autor

El equipo de redactores de Sapue realizo esta historia, utilizando herramientas editoriales, de traducción e inteligencia artificial. El proceso de redacción contó con incidencia humana en cada etapa.