Un estudio prospectivo realizado en el St. Francis Hospital Nsambya, Kampala, analizó la frecuencia de hipotermia y su respuesta al tratamiento en adultos con trauma mayor. Publicado en BMC Emergency Medicine, aporta evidencia clínica relevante para mejorar la atención inicial y reducir la mortalidad asociada.

La hipotermia como componente crítico del trauma

La hipotermia, definida como una temperatura corporal central inferior a 35 °C, constituye uno de los pilares de la denominada “tríada letal” del trauma, junto con la acidosis metabólica y la coagulopatía. Su presencia se ha vinculado de manera consistente con un deterioro del pronóstico, incrementando la mortalidad hasta en un 25% una vez instaurada.

A pesar de su impacto clínico, continúa siendo una complicación subestimada, especialmente en entornos con recursos limitados.

Diseño del estudio y población analizada

El estudio “Factors associated with hypothermia and its response to resuscitation among major trauma patients at St Francis Hospital Nsambya” fue desarrollado bajo un diseño prospectivo observacional entre noviembre de 2022 y abril de 2023.

Se incluyeron 99 pacientes adultos con trauma mayor, definido por un Injury Severity Score (ISS) igual o superior a 16, que ingresaron al departamento de emergencias del hospital ubicado en Kampala, Uganda.

Prevalencia de hipotermia al ingreso

Al momento del ingreso, el 39% de los pacientes presentaba hipotermia, mientras que el 61% mantenía una temperatura corporal dentro de parámetros normales. Estos datos confirman que aproximadamente 4 de cada 10 pacientes con trauma mayor ya se encontraban hipotérmicos al inicio de la atención, subrayando la magnitud del problema en el contexto del trauma agudo.

Características demográficas y mecanismos de lesión

La mayoría de los pacientes fueron hombres (78,8%), con un predominio etario entre los 26 y 45 años (49,5%).

El medio de traslado más frecuente hacia el hospital fue el vehículo particular (64,7%), lo que refleja limitaciones en los sistemas de emergencias prehospitalarias. El trauma cerrado fue el mecanismo predominante (86,9%), seguido por el trauma penetrante (9,1%).

Los accidentes de tránsito representaron el 60,6% de los casos, consolidándose como la principal causa de trauma mayor.

Distribución de lesiones y severidad

En relación con la severidad del trauma, el 77,4% de los pacientes presentó un ISS entre 16 y 24, mientras que el 22,4% alcanzó un ISS igual o superior a 25.

Las regiones corporales más afectadas fueron cabeza y cuello (58%) y extremidades (49%).

Más de la mitad de los pacientes (56,6%) utilizaba ropa de abrigo antes del ingreso hospitalario, un dato que posteriormente se asoció con un menor riesgo de hipotermia.

Factores asociados a la hipotermia

El análisis multivariado permitió identificar factores independientemente asociados al desarrollo de hipotermia. La edad avanzada, definida como 66 años o más, mostró una asociación significativa con un aumento marcado del riesgo (AOR = 19,94; IC 95%: 1,60–248,65; p = 0,020).

Asimismo, la presencia de lesiones en extremidades incrementó aproximadamente seis veces la probabilidad de hipotermia (AOR = 6,28; IC 95%: 1,42–27,75; p = 0,015).

En contraste, se identificaron factores protectores relevantes. Una temperatura ambiente comprendida entre 25 y 30 °C redujo de forma significativa el riesgo (AOR = 0,09; IC 95%: 0,01–0,60; p = 0,012). De manera aún más contundente, el uso de ropa de abrigo previo al ingreso se asoció con una reducción marcada de la probabilidad de hipotermia (AOR = 0,05; IC 95%: 0,01–0,39; p = 0,004).

Respuesta a la reanimación térmica

Las estrategias de reanimación incluyeron el uso de mantas térmicas, dispositivos de calentamiento externo y la administración de fluidos intravenosos calentados.

Los resultados evidenciaron una respuesta rápida y eficaz: a los 30 minutos de iniciada la reanimación, el 69,7% de los pacientes ya había alcanzado la normotermia.

A la hora, solo el 7,1% persistía con hipotermia, y a las 12 horas este porcentaje descendía al 2,2%, sin registrarse casos de hipotermia moderada o severa.

Implicancias clínicas y organizacionales

Estos hallazgos refuerzan la necesidad de un monitoreo sistemático de la temperatura corporal desde el primer contacto con el paciente traumatizado. La disponibilidad de equipamiento adecuado para el calentamiento activo y pasivo, junto con protocolos estandarizados de prevención y tratamiento de la hipotermia, se presenta como un componente esencial del manejo integral del trauma, incluso en climas templados.

Conclusión

La hipotermia afectó a una proporción significativa de pacientes con trauma mayor, especialmente en adultos mayores y en aquellos con lesiones en extremidades.

La rápida reversión observada destaca la eficacia de las estrategias de reanimación térmica y la importancia de su implementación sistemática para mejorar los resultados clínicos.

Referencias

Autor

El equipo de redactores de Sapue realizo esta historia, utilizando herramientas editoriales, de traducción e inteligencia artificial. El proceso de redacción contó con incidencia humana en cada etapa.