Un estudio publicado en JAMA Network Open analizó más de 119 millones de visitas a departamentos de emergencias en California y mostró una tendencia preocupante: luego de una mejora inicial, aumentó la proporción de pacientes que se retiraron sin haber sido atendidos, especialmente en hospitales urbanos, gubernamentales y de red de seguridad.

Un indicador de sobrecarga en las guardias

El trabajo, titulado “Trends and Hospital Factors in Emergency Department Patients Leaving Without Being Seen, 2015-2024”, fue publicado el 21 de mayo de 2026 y evaluó las tendencias temporales y los factores hospitalarios asociados con los pacientes que abandonan el departamento de emergencias antes de recibir atención médica.

Esta situación es conocida como LWBS, sigla en inglés de leaving without being seen, que significa retirarse sin haber sido atendido. Este indicador es considerado una señal relevante de hacinamiento, demoras y sobrecarga asistencial en los servicios de emergencias.

Cuando un paciente llega a una guardia y se va antes de ser evaluado, pueden producirse retrasos en el diagnóstico, demoras en el inicio del tratamiento y peores resultados de salud, especialmente si el cuadro clínico requiere atención urgente.

Cómo fue realizado el estudio

Se trató de un estudio transversal realizado en hospitales generales de cuidados agudos no federales de California. Para el análisis, fueron utilizados datos informados por los hospitales en los archivos de utilización y finanzas del California Department of Health Care Access and Information.

El período evaluado se extendió desde el 1 de enero de 2015 hasta el 31 de diciembre de 2024.

La investigación siguió la guía STROBE, sigla de Strengthening the Reporting of Observational Studies in Epidemiology, utilizada para mejorar la calidad del reporte de estudios observacionales.

El estudio fue considerado exento de revisión por el comité institucional de la University of California, San Francisco, debido a que fueron utilizados datos desidentificados.

Qué se midió en la investigación

El desenlace principal fue la proporción de visitas al departamento de emergencias que terminaron en LWBS, es decir, en pacientes que se retiraron sin haber sido atendidos.

Para mejorar la calidad del análisis, fueron excluidas observaciones hospital-año con reportes presuntamente erróneos o faltantes. En total, se excluyeron 230 observaciones, equivalentes al 7,9%, con conteo de LWBS igual a 0, y 1 observación con conteo de LWBS mayor al total de visitas.

También fueron analizadas distintas características hospitalarias, entre ellas la localización urbana o rural, la condición de centro de trauma, el tipo de propiedad —con fines de lucro, sin fines de lucro o gubernamental—, el margen operativo hospitalario por cuartiles y la condición de hospital de red de seguridad.

Los hospitales de red de seguridad, o safety net hospitals, fueron definidos como aquellos ubicados en el cuartil anual superior de proporción de egresos con pagador principal Medi-Cal, programas para indigentes o pago directo. Medi-Cal es el programa de Medicaid de California destinado a brindar cobertura de salud a personas de bajos ingresos y otros grupos elegibles.

Más de 119 millones de visitas a emergencias

Durante los 10 años del estudio, fueron evaluadas 2678 observaciones hospital-año, correspondientes a 307 hospitales únicos.

En total, se registraron 119.651.721 visitas a departamentos de emergencias. De ellas, 3.093.129, es decir el 2,6%, terminaron en LWBS.

La tasa global descendió inicialmente desde 2,8% en 2015 hasta 2,2% en 2020. Sin embargo, luego volvió a aumentar y alcanzó el 3,4% en 2022.

Posteriormente, la proporción volvió a bajar, aunque se mantuvo en 2,6% en 2024, por encima de los mínimos prepandémicos.

El pico se observó en 2022

Uno de los hallazgos centrales fue la reversión de una tendencia que venía mejorando. Según los autores, en California se observó una mejora sostenida hasta el período 2018-2020, seguida por un aumento marcado hasta 2022.

El año 2022 representó el punto más alto del período analizado. En los hospitales con peor desempeño, ubicados en el percentil 95, las tasas de LWBS fueron de 7% a 8% en la mayoría de los años y alcanzaron un máximo de 9,9% en 2022.

Esto significa que, en algunos hospitales, cerca de 1 de cada 10 visitas al departamento de emergencias pudo haber terminado con un paciente que se retiró sin haber recibido atención médica.

Hospitales urbanos con tasas más altas

El análisis mostró diferencias significativas según las características de los hospitales. Las tasas de LWBS fueron más altas en hospitales urbanos que en hospitales rurales: 2,6% frente a 2,1%.

La razón de tasas ajustada, conocida como ARR por la expresión en inglés adjusted rate ratio, fue de 1,35, con un IC 95% de 1,07 a 1,69.

El IC 95%, o intervalo de confianza del 95%, expresa el rango dentro del cual se estima que se encuentra el verdadero efecto con un 95% de confianza estadística.

Este resultado indica que los hospitales urbanos presentaron una tasa ajustada más alta de pacientes que se retiraron sin atención, en comparación con los hospitales rurales.

Mayor impacto en hospitales gubernamentales

También fueron observadas diferencias según el tipo de propiedad hospitalaria. Las tasas de LWBS fueron mayores en hospitales gubernamentales que en hospitales con fines de lucro: 3,9% frente a 2,4%.

En este caso, la ARR fue de 1,36, con un IC 95% de 1,06 a 1,75. Esto muestra una asociación significativa entre la condición de hospital gubernamental y una mayor proporción de pacientes que abandonaron el departamento de emergencias sin ser atendidos.

Este hallazgo puede reflejar el rol que muchos hospitales públicos cumplen en la atención de poblaciones con mayor vulnerabilidad social, menor cobertura o más barreras de acceso al sistema sanitario.

Los hospitales de red de seguridad concentraron más retiros

Los hospitales de red de seguridad también presentaron tasas más altas. En estos centros, la tasa de LWBS fue de 3,3%, frente a 2,3% en los hospitales no clasificados como tales.

La ARR fue de 1,23, con un IC 95% de 1,08 a 1,40.

Esto indica que, después del ajuste estadístico, los hospitales de red de seguridad tuvieron una tasa 23% mayor de pacientes que se retiraron sin ser atendidos.

Este dato refuerza una preocupación sanitaria relevante: la carga del hacinamiento en emergencias no fue uniforme. Los hospitales que atienden a poblaciones tradicionalmente desatendidas concentraron una mayor proporción de abandonos antes de la atención médica.

Centros de trauma y margen operativo

En cambio, la condición de centro de trauma no mostró una asociación significativa con el retiro sin atención. Las tasas fueron de 3,0% frente a 2,4%, con una ARR de 1,02 y un IC 95% de 0,82 a 1,27.

Tampoco se observaron diferencias significativas según el cuartil de margen operativo hospitalario. Esto sugiere que el fenómeno no estuvo explicado únicamente por el desempeño financiero general de los hospitales ni por su condición de centro especializado en trauma.

El efecto persistente de la pandemia

Los autores señalaron que el empeoramiento del hacinamiento en emergencias durante la pandemia de COVID-19 pudo haberse relacionado con interrupciones laborales y escasez de personal.

Sin embargo, el estudio también plantea que estos problemas pudieron haber sido agravados por reducciones más prolongadas en la disponibilidad de camas hospitalarias y de emergencias.

La falta de camas disponibles puede generar demoras en la internación de pacientes ya evaluados, ocupación prolongada de espacios dentro de la guardia y retrasos para quienes esperan ser atendidos. En ese contexto, algunos pacientes pueden decidir retirarse antes de recibir evaluación médica.

Aunque las tasas disminuyeron después de 2022, en 2024 continuaban elevadas respecto de los valores prepandémicos. Esto sugiere una recuperación incompleta de la capacidad operativa de los servicios de emergencias.

Implicancias para la equidad en salud

El trabajo destaca que la presión sobre los departamentos de emergencias no afectó a todos los hospitales por igual. Los hospitales urbanos, públicos y de red de seguridad fueron los que presentaron las tasas más elevadas de pacientes que se retiraron sin ser atendidos.

Este patrón puede reflejar una presión desproporcionada sobre poblaciones históricamente desatendidas.

Cuando los hospitales que reciben a pacientes con mayores barreras sociales y económicas presentan más hacinamiento, el riesgo de no recibir atención oportuna puede profundizar desigualdades ya existentes.

Por este motivo, el indicador LWBS no solo debe ser entendido como un problema de gestión hospitalaria, sino también como una señal de inequidad en el acceso real a la atención de emergencia.

Limitaciones del análisis

Entre las limitaciones del estudio se mencionaron posibles errores en los datos reportados por los hospitales. Si bien fueron excluidas observaciones con registros presuntamente incorrectos, no puede descartarse por completo la existencia de inconsistencias en datos administrativos.

Otra limitación importante fue la falta de información a nivel de visita.

Esto impidió evaluar factores individuales de los pacientes, como motivo de consulta, gravedad clínica, edad, cobertura médica, tiempo exacto de espera o evolución posterior luego del retiro.

Además, los hallazgos corresponden a hospitales de California. No obstante, los autores advirtieron que los resultados pueden tener implicancias para hospitales de otros lugares que enfrentan restricciones similares de capacidad.

Conclusión

El estudio mostró que, en California, la proporción de pacientes que se retiraron del departamento de emergencias sin ser atendidos disminuyó hasta 2020, pero luego aumentó de manera marcada y alcanzó un pico en 2022.

Aunque las tasas descendieron después, en 2024 continuaban por encima de los mínimos prepandémicos. Los hospitales urbanos, gubernamentales y de red de seguridad fueron los más afectados, lo que expone una presión desigual sobre los servicios de emergencias y sobre poblaciones con mayor vulnerabilidad.

Referencias

Autor

El equipo de redactores de Sapue realizo esta historia, utilizando herramientas editoriales, de traducción e inteligencia artificial. El proceso de redacción contó con incidencia humana en cada etapa.