Un estudio de alcance internacional analizó décadas de evidencia para identificar los componentes que determinan la preparación de los servicios de emergencias prehospitalarias ante incidentes radiológicos y nucleares. La revisión sistemática mapeó prácticas clínicas, gestión operativa, recursos y capacitación como ejes centrales para reducir lesiones, mortalidad y pánico social.
Un riesgo infrecuente con consecuencias graves
Aunque los incidentes radiológicos y nucleares (RN) presentan una baja probabilidad de ocurrencia, sus consecuencias pueden ser devastadoras.
La liberación accidental o deliberada de material radiactivo puede generar exposición a radiación ionizante, contaminación ambiental persistente, colapso de los servicios de salud y un marcado impacto psicológico en la población.
En este escenario, el rol del sistema de emergencias prehospitalarias (Emergency Medical Services, EMS) resulta determinante para mitigar daños y salvar vidas desde los primeros minutos del evento.
Objetivo y diseño del estudio
Con el propósito de identificar los factores que influyen en la preparación de las emergencias prehospitalarias frente a incidentes RN, se llevó a cabo una scoping review siguiendo las guías PRISMA-P 2020 (Preferred Reporting Items for Systematic Review and Meta-Analysis Protocols) y PRISMA-ScR (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses extension for Scoping Reviews).
El protocolo fue registrado en Open Science Framework el 19 de diciembre de 2024, garantizando transparencia metodológica y reproducibilidad.
Búsqueda bibliográfica y selección de estudios
La búsqueda incluyó publicaciones entre 1970 y 2024, sin restricción de idioma, en bases de datos internacionales como PubMed, Scopus, Web of Science, ProQuest y Google Scholar, además de repositorios persas (SID y Magiran).
De un total de 9.330 artículos identificados, se eliminaron 4.593 duplicados. Tras el cribado de títulos y resúmenes, 52 estudios pasaron a revisión completa y finalmente 39 artículos cumplieron con los criterios de inclusión definidos.
Análisis de contenido y categorías emergentes
El análisis cualitativo permitió identificar 125 códigos, agrupados en 18 subcategorías y organizados en tres grandes categorías que describen la preparación del sistema prehospitalario ante incidentes RN.
Estas categorías abarcan la atención en el lugar del evento, la gestión operativa de la escena y los recursos junto con la educación del personal.
Atención médica y no médica en el lugar del incidente
La primera categoría se centra en la atención directa a las víctimas y en acciones de soporte esenciales. Incluye el triage, el tratamiento inicial, la vigilancia clínica, el monitoreo radiológico, la descontaminación, el apoyo psicosocial y la seguridad del personal.
En incidentes RN, el triage suele realizarse en dos etapas: una inicial, tras trasladar a las víctimas a un entorno seguro, y otra posterior a la descontaminación, utilizando algoritmos adaptados del sistema START (Simple Triage and Rapid Treatment).
La descontaminación temprana se destaca como una intervención crítica. La evidencia muestra que la remoción de la ropa puede eliminar hasta el 90% de la contaminación externa.
Se recomienda establecer circuitos diferenciados para víctimas ambulatorias y no ambulatorias, reduciendo así la diseminación del material radiactivo.
El monitoreo radiológico resulta clave para diferenciar personas realmente contaminadas de los denominados “worried well”, individuos sin exposición significativa pero con alto nivel de ansiedad.
Apoyo psicosocial y seguridad del personal
El impacto psicológico de los incidentes RN afecta tanto a las víctimas como a los equipos de respuesta. El miedo a la radiación, la incertidumbre y la desinformación pueden generar pánico y disminuir la adherencia a las indicaciones sanitarias.
El estudio subraya la importancia del apoyo psicosocial temprano y de garantizar la seguridad del personal y de sus familias, un factor que influye directamente en la disposición de los equipos de EMS a responder de manera efectiva.
Gestión operativa y comando del incidente
La segunda categoría aborda los aspectos de gestión en la escena del evento. Incluye el sistema de comando de incidentes, la comunicación, la documentación, el manejo de información y datos, la coordinación interinstitucional, la evaluación de riesgos, la evacuación y la capacidad de respuesta ante múltiples víctimas (surge capacity).
La correcta delimitación de zonas, el control de accesos y la prevención de la diseminación de la contaminación son considerados elementos críticos.
La comunicación clara y oportuna con la población y los medios de comunicación se identifica como un componente esencial para evitar rumores, reducir el pánico y promover conductas protectoras adecuadas. Asimismo, la coordinación entre agencias sanitarias, fuerzas de seguridad, organismos reguladores y autoridades políticas resulta indispensable para un control efectivo del evento.
Recursos, equipamiento y financiamiento
La tercera categoría se relaciona con los recursos disponibles y la educación del personal. El estudio destaca la necesidad de contar con equipos especializados, detectores radiológicos, dosímetros personales, elementos de protección personal, sistemas de comunicación robustos y presupuestos específicos destinados a la preparación RN.
La disponibilidad de estos recursos condiciona de manera directa la capacidad de respuesta del sistema prehospitalario.
Capacitación, simulacros y resiliencia
La formación continua emerge como un pilar fundamental. Los autores señalan que los programas de capacitación periódica, los simulacros interinstitucionales y los ejercicios basados en escenarios de riesgo mejoran significativamente la confianza, la competencia y la resiliencia del personal de EMS.
La integración de contenidos RN en la currícula general de emergencias permitiría una preparación más homogénea y sostenible en el tiempo.
Conclusión
La preparación del sistema prehospitalario frente a incidentes radiológicos y nucleares exige un enfoque integral que combine atención clínica adecuada, gestión operativa eficiente, recursos suficientes y capacitación continua.
La planificación coordinada y el entrenamiento regular pueden reducir de manera significativa el impacto sanitario y social de estos eventos de alto riesgo.
Referencias
Autor
El equipo de redactores de Sapue realizo esta historia, utilizando herramientas editoriales, de traducción e inteligencia artificial. El proceso de redacción contó con incidencia humana en cada etapa.
