Un estudio publicado en JAMA Network Open validó en emergencias de Estados Unidos dos herramientas para estimar riesgo tras síncope o presíncope. El Canadian Syncope Risk Score y el FAINT score fueron comparados con la evaluación clínica de médicos de emergencias.

Por qué importa estimar el riesgo después de un síncope

El síncope y el presíncope son motivos frecuentes de consulta en los departamentos de emergencias. Aunque muchas veces responden a causas benignas, también pueden ser la primera manifestación de enfermedades cardiovasculares relevantes, arritmias, trastornos estructurales del corazón u otros cuadros capaces de producir eventos adversos en el corto plazo.

Por ese motivo, una de las decisiones centrales en la atención inicial consiste en determinar qué pacientes pueden ser dados de alta con seguridad y cuáles requieren observación, internación o estudios adicionales. En ese escenario, las herramientas de estratificación de riesgo buscan aportar una estimación más estructurada y reproducible que el juicio clínico no sistematizado.

El estudio “Validation of 2 Syncope Risk Scores and Comparison With Physician Risk Estimation”, publicado en JAMA Network Open el 19 de mayo de 2026, evaluó el desempeño de 2 instrumentos: el Canadian Syncope Risk Score (CSRS, por sus siglas en inglés; Puntaje Canadiense de Riesgo de Síncope) y el FAINT score.

Qué buscó evaluar el estudio

El objetivo principal fue validar externamente ambos puntajes en Estados Unidos y compararlos con la estimación clínica no estructurada realizada por médicos de emergencias.

La validación externa resulta clave porque una herramienta de predicción clínica no solo debe mostrar buen rendimiento en la población donde fue creada, sino también en otros hospitales, sistemas de salud y grupos de pacientes.

Solo de esa manera puede considerarse útil para una aplicación más amplia.

Además, la comparación con la estimación médica tuvo un valor práctico importante. En la atención habitual, muchas decisiones se basan en la experiencia del profesional, los antecedentes del paciente, el examen físico y los estudios iniciales. Sin embargo, esa evaluación puede variar entre médicos e instituciones. Por eso, los puntajes estructurados podrían contribuir a reducir la variabilidad y mejorar la toma de decisiones.

Diseño del estudio y población incluida

Se trató de un estudio prospectivo, observacional y multicéntrico, realizado en 6 departamentos de emergencias urbanos de Estados Unidos entre septiembre de 2020 y septiembre de 2024. Los datos fueron analizados entre septiembre y diciembre de 2025.

Fueron incluidos pacientes de 40 años o más que consultaron por síncope o presíncope y que no tenían un diagnóstico grave identificado durante la evaluación inicial. Esta característica permitió enfocar el análisis en una población particularmente desafiante: personas sin una causa grave evidente al ingreso, pero con posible riesgo de eventos posteriores.

En total, se reclutaron 1461 pacientes. De ellos, 1263 integraron el análisis final.

Características clínicas de los pacientes

La mediana de edad fue de 66 años, con rango intercuartílico (RIC) de 55 a 74. El RIC describe la dispersión central de los datos y permite observar entre qué valores se encuentra la mitad de la población analizada. Del total de pacientes, 676 fueron mujeres, lo que representó el 53,5%.

En cuanto al motivo de consulta, 721 pacientes (57,1%) consultaron por síncope y 542 (42,9%) por presíncope. Esta distribución permitió analizar el rendimiento de las herramientas tanto en la pérdida transitoria de la conciencia como en cuadros compatibles con desmayo inminente sin pérdida completa de conciencia.

La cohorte presentó una carga relevante de antecedentes cardiovasculares y enfermedades crónicas. 507 pacientes (40,1%) tenían enfermedad cardíaca, 144 (11,4%) insuficiencia cardíaca y 217 (17,2%) antecedente de arritmia.

Además, 750 pacientes (59,4%) presentaron electrocardiograma (ECG) anormal. El ECG es una prueba central en la evaluación del síncope porque permite identificar trastornos del ritmo, alteraciones de conducción, signos de isquemia y otros hallazgos que pueden modificar el riesgo clínico.

También se registró hipertensión en 852 pacientes (67,5%) y diabetes en 363 (28,7%). Estos datos muestran que se trató de una población con comorbilidades frecuentes y con riesgo cardiovascular considerable.

Alta, internación y observación desde emergencias

La disposición desde el departamento de emergencias reflejó la complejidad de la toma de decisiones. Del total de pacientes, 699 (55,3%) fueron dados de alta, 391 (31,0%) fueron internados y 173 (13,7%) fueron admitidos en observación.

Esta variabilidad es habitual en la evaluación del síncope y el presíncope. Algunos pacientes pueden continuar el seguimiento de manera ambulatoria, mientras que otros requieren monitoreo, internación o estudios complementarios por antecedentes, hallazgos clínicos, resultados del ECG o incertidumbre diagnóstica.

Qué midieron el Canadian Syncope Risk Score y el FAINT score

El desenlace principal para el Canadian Syncope Risk Score (CSRS, Puntaje Canadiense de Riesgo de Síncope) fue la presencia de cualquier evento adverso grave a 30 días, de origen cardíaco o no cardíaco.

Para el FAINT score, el desenlace principal fue la presencia de un evento cardíaco grave a 30 días. El FAINT score es una herramienta orientada a identificar pacientes con bajo riesgo de complicaciones cardíacas luego de un episodio de síncope o presíncope.

Además, se recolectó la estimación del riesgo realizada por el médico tratante, expresada como porcentaje de 0 a 100%. Esto permitió comparar los puntajes estructurados con la evaluación clínica no sistematizada.

Qué significan AUROC, sensibilidad y VPN

El rendimiento de los puntajes fue evaluado mediante el área bajo la curva ROC. La sigla ROC corresponde a receiver operating characteristic, o curva característica operativa del receptor. Esta curva permite analizar cómo se comporta una prueba diagnóstica o predictiva a través de diferentes puntos de corte.

El AUROC, sigla de area under the receiver operating characteristic curve, corresponde al área bajo la curva ROC.

Un AUROC de 0,5 indica un rendimiento similar al azar, mientras que valores más cercanos a 1,0 reflejan mayor capacidad de discriminación.

También se analizaron la sensibilidad y el valor predictivo negativo (VPN). La sensibilidad indica la capacidad de una herramienta para identificar correctamente a quienes tendrán un evento. El VPN expresa la probabilidad de que un paciente clasificado como bajo riesgo efectivamente no presente el evento evaluado.

Resultados principales a los 30 días

A los 30 días, 74 pacientes (5,9%) presentaron algún evento adverso grave y 62 (4,9%) tuvieron un evento cardíaco grave. Aunque la mayoría de los pacientes no presentó complicaciones, la proporción de eventos fue clínicamente relevante para justificar una estratificación cuidadosa.

El Canadian Syncope Risk Score mostró un AUROC de 0,72, con intervalo de confianza (IC) del 95% de 0,67 a 0,78, para cualquier evento adverso grave. El IC del 95% expresa el rango dentro del cual se estima que se encuentra el valor real con un determinado nivel de certeza estadística.

Cuando se utilizó un punto de corte de bajo riesgo definido como CSRS <0, la sensibilidad fue de 91,9% y el VPN fue de 97,5%.

Por su parte, el FAINT score tuvo un AUROC de 0,76, con IC 95%, 0,71-0,81, para eventos cardíacos graves. Cuando se consideró bajo riesgo un FAINT score = 0, la sensibilidad alcanzó 96,7% y el VPN fue de 98,8%.

Comparación con la estimación médica

La estimación médica de riesgo menor al 2% tuvo una sensibilidad de 87,5% y un VPN de 97,4% para cualquier evento adverso grave.

Para eventos cardíacos graves, la sensibilidad de la estimación médica fue de 79,2%, con un VPN de 97,4%. En este desenlace, el FAINT score mostró una diferencia relevante frente al juicio clínico no estructurado.

El FAINT score, pero no el Canadian Syncope Risk Score, fue significativamente más sensible que la estimación médica para identificar pacientes de bajo riesgo de eventos cardíacos graves. La diferencia fue de 18,7 puntos porcentuales, con IC 95%, 6,8-30,6 y P = .002.

Este resultado sugiere que el FAINT score podría aportar una ventaja específica cuando el objetivo clínico es descartar eventos cardíacos graves a corto plazo en pacientes evaluados por síncope o presíncope.

Resultados en síncope y presíncope

Los análisis por subgrupos mostraron que el desempeño del Canadian Syncope Risk Score fue similar en pacientes con presíncope y síncope. El AUROC fue de 0,74 en presíncope frente a 0,71 en síncope, sin diferencia significativa.

Este hallazgo es importante porque el presíncope puede ser percibido como una presentación menos grave que el síncope. Sin embargo, algunos pacientes con presíncope pueden compartir mecanismos fisiopatológicos y riesgos similares a quienes presentan pérdida transitoria de la conciencia.

La inclusión de ambos grupos amplía la relevancia clínica del estudio, especialmente para departamentos de emergencias donde ambas presentaciones son frecuentes y requieren decisiones rápidas sobre alta, observación o internación.

Diferencias por edad en el FAINT score

El FAINT score tuvo mejor rendimiento en pacientes menores de 60 años que en aquellos de 60 años o más. El AUROC fue de 0,87 en menores de 60 años y de 0,69 en pacientes de 60 años o más.

Esta diferencia podría tener implicancias clínicas. En pacientes mayores, la coexistencia de enfermedades crónicas, alteraciones basales del ECG, antecedentes cardiovasculares y uso de múltiples medicamentos puede dificultar la discriminación entre bajo y alto riesgo.

Por eso, aunque el FAINT score mostró una sensibilidad elevada para eventos cardíacos graves, sus resultados deben interpretarse dentro de una evaluación clínica completa, especialmente en personas mayores o con múltiples comorbilidades.

Qué aportan estas herramientas a la práctica clínica

Los resultados indican que el Canadian Syncope Risk Score y el FAINT score pueden ayudar a identificar pacientes con bajo riesgo de eventos adversos a corto plazo después de una consulta por síncope o presíncope.

En emergencias, una herramienta con alto VPN puede ser útil para respaldar decisiones de alta segura, evitar internaciones innecesarias y ordenar el seguimiento ambulatorio. En este estudio, el CSRS <0 tuvo un VPN de 97,5% para cualquier evento adverso grave, mientras que el FAINT score = 0 tuvo un VPN de 98,8% para eventos cardíacos graves.

Sin embargo, estos puntajes no reemplazan el juicio clínico. Su utilidad más probable es complementar la evaluación médica, aportar estructura a la estimación del riesgo y reducir la variabilidad entre profesionales e instituciones.

Por qué se necesitan estudios de implementación

Los autores concluyeron que ambos puntajes permiten identificar pacientes con bajo riesgo de eventos adversos a corto plazo. No obstante, remarcaron que se necesitan estudios de implementación para determinar si su integración en la práctica clínica mejora los desenlaces, la toma de decisiones y el uso de recursos en emergencias.

Una herramienta puede mostrar buen desempeño estadístico en una investigación y, aun así, no modificar de manera positiva la práctica diaria si no se integra adecuadamente al flujo de trabajo.

Por eso, será necesario evaluar si el uso del Canadian Syncope Risk Score y del FAINT score reduce internaciones evitables, mejora la seguridad del alta, optimiza estudios complementarios y facilita el seguimiento de los pacientes.

Conclusión

El estudio validó dos herramientas para estratificar riesgo tras síncope o presíncope en emergencias. El Canadian Syncope Risk Score y el FAINT score identificaron pacientes de bajo riesgo, pero el FAINT score fue más sensible que la estimación médica para descartar eventos cardíacos graves a 30 días.

Referencias

Autor

El equipo de redactores de Sapue realizo esta historia, utilizando herramientas editoriales, de traducción e inteligencia artificial. El proceso de redacción contó con incidencia humana en cada etapa.