Un estudio coreano en JAMA Network Open analizó 3560 pacientes con cáncer avanzado derivados a cuidados paliativos ambulatorios. Halló que un cuarto acudió a emergencias y uno de cada diez en su último mes de vida, pero las derivaciones tempranas se vincularon con menos visitas e intervenciones al final.

Contexto del estudio

La atención de pacientes con cáncer avanzado enfrenta el desafío de equilibrar la calidad de vida con el uso de recursos sanitarios intensivos, especialmente en los últimos meses de vida. Las visitas a departamentos de emergencias (ED) suelen reflejar descompensaciones graves, pero también la falta de planificación anticipada de cuidados (ACP).

Con este marco, investigadores del Hospital de la Universidad Nacional de Seúl llevaron a cabo un análisis de cohortes retrospectivo sobre la relación entre la derivación a cuidados paliativos ambulatorios (PC) y la frecuencia de visitas al ED.

El trabajo, publicado el 15 de julio de 2025 en JAMA Network Open, incluyó a 3560 pacientes con cáncer avanzado derivados entre 2018 y 2022, con seguimiento vital hasta junio de 2023.

Perfil de la población estudiada

La mediana de edad de los pacientes fue de 68 años, con un rango de 18 a 94 años, y predominio masculino (60,2%). Del total, 920 pacientes (25,8%) acudieron al ED al menos una vez, acumulando 1395 visitas.

En la etapa final de vida (EOL, por sus siglas en inglés), definida como el último mes antes de la muerte, 378 pacientes (10,6%) realizaron 474 visitas.

La mediana de tiempo entre la derivación a PC y la muerte fue de 2,2 meses, con un rango amplio que llegó hasta casi cinco años. Un hallazgo llamativo fue que el 90,6% no contaba con documentación de ACP al momento de la derivación, lo que muestra un área crítica de mejora en la integración de cuidados.

Factores asociados con visitas a emergencias

El análisis multivariable identificó varios predictores significativos. Entre ellos, la edad menor de 65 años se asoció con un incremento en la probabilidad de visitas (OR 1,25).

La residencia en el área capital multiplicó casi por tres las chances de acudir a emergencias (OR 2,92), mientras que contar con un tratamiento oncológico planificado al momento de la derivación también elevó el riesgo (OR 2,60).

El tipo de cáncer también fue determinante: comparados con los tumores pulmonares o intratorácicos, los gastrointestinales, hepatobiliares/pancreáticos y, sobre todo, los hematológicos presentaron mayor probabilidad de visitas, con odds ratios de 1,34, 1,37 y 2,46 respectivamente.

Patrones al final de la vida

Durante la etapa final de vida, el peso de algunos factores se intensificó. La residencia en la capital aumentó la probabilidad de visitas a emergencias (OR 3,29), al igual que el diagnóstico de cáncer hematológico (OR 2,79) y el tener tratamiento oncológico planificado (OR 2,60).

Las visitas EOL fueron más graves que las del resto del seguimiento. El 45,2% de ellas se clasificó en los niveles más críticos de la escala KTAS (1–2), frente a solo 20% fuera de EOL. Además, la estancia en ED fue más prolongada (mediana de 11,6 horas frente a 8,5) y las tasas de ingreso o traslado hospitalario ascendieron a 59,7%.

Impacto de la oportunidad en la derivación

Uno de los hallazgos centrales fue el doble efecto de la derivación temprana a PC. Si bien se asoció con un aumento en el número total de visitas al ED (OR por mes 1,04), también se relacionó con una disminución significativa de visitas en la etapa final de vida (OR 0,84 por mes).

El análisis de sensibilidad confirmó esta tendencia: los pacientes derivados antes tuvieron menos visitas EOL por persona.

De hecho, la probabilidad de al menos una visita EOL fue decreciendo cuanto mayor fue el intervalo entre derivación y muerte: 21,5% cuando el lapso fue inferior a un mes, frente a solo 6,9% cuando la derivación ocurrió entre 9 y 12 meses antes del fallecimiento.

Motivos y características de las visitas

Los síntomas respiratorios y gastrointestinales fueron los principales motivos de consulta, con un peso aún mayor en las visitas EOL (37,3% y 21,5% respectivamente). El diagnóstico de egreso más frecuente fue simplemente “cáncer” (68,7% en total y 66,2% en EOL), reflejando la carga generalizada de la enfermedad avanzada.

La mortalidad en el ED alcanzó el 3,2% en el total de visitas y se triplicó en el contexto EOL, llegando al 9,5%

Intervenciones y procedimientos realizados

Las visitas en la etapa final de vida implicaron mayor intensidad de intervenciones. Se registró reanimación cardiopulmonar en el 3,2% de los casos (frente al 1,2% global), ventilación mecánica en 2,7% (vs 1,3%) y uso de vasopresores en 16,0% (vs 8,8%).

La realización de estudios por imágenes fue cercana al 50%, mientras que el uso de cultivos y antibióticos fue apenas más frecuente en EOL.

Estos datos muestran que, aun en contexto paliativo, los pacientes recibieron medidas invasivas y de alta intensidad en sus últimos días de vida.

Planificación anticipada de cuidados

El rol de la ACP fue central. Entre los 2132 pacientes que completaron documentación después de la derivación, se observó que en los que no visitaron el ED la mayoría (52,8%) lo hizo en la clínica ambulatoria de cuidados paliativos. En contraste, entre quienes acudieron a emergencias, casi la mitad lo hizo en la clínica y uno de cada cinco directamente en el ED.

Dentro del subgrupo de pacientes que visitaron el ED y completaron ACP tras la derivación (n=690), se encontró que el 39,1% lo realizó antes de la primera visita, el 12,0% durante la misma y el 48,8% después. La decisión fue tomada principalmente por los propios pacientes (79,3%), aunque en uno de cada cinco casos correspondió a familiares.

Limitaciones y alcances

Los autores reconocen varias limitaciones. Al tratarse de un estudio unicéntrico, podría existir un sesgo relacionado con las características propias de la institución. Además, cabe la posibilidad de subregistro de visitas realizadas en otros hospitales.

Finalmente, no se contó con información detallada sobre las preferencias de los pacientes ni sobre la intensidad subjetiva de los síntomas.

No obstante, el tamaño de la cohorte, la rigurosidad del análisis y la relevancia clínica de los hallazgos ofrecen un aporte valioso a la discusión internacional sobre cómo y cuándo integrar los cuidados paliativos en la atención oncológica avanzada.

Conclusión

Un cuarto de los pacientes con cáncer avanzado derivados a cuidados paliativos ambulatorios acudió a emergencias, y uno de cada diez lo hizo en el último mes de vida.

La derivación temprana redujo la carga de visitas e intervenciones al final de la vida, destacando la necesidad de integrar precozmente los cuidados paliativos y promover la planificación anticipada.

Referencias

Autor

El equipo de redactores de Sapue realizo esta historia, utilizando herramientas editoriales, de traducción e inteligencia artificial. El proceso de redacción contó con incidencia humana en cada etapa.