Un estudio en JAMA Network Open reveló que las consultas por síndrome de hiperémesis cannabinoide (CHS) en adolescentes aumentaron más de diez veces entre 2016 y 2023 en EE. UU., con mayor carga en estados con cannabis recreativo legal.

Creciente impacto del cannabis en la salud adolescente

El cannabis continúa siendo la droga ilícita de mayor consumo entre los adolescentes en Estados Unidos. Una complicación cada vez más reconocida de su uso crónico es el síndrome de hiperémesis cannabinoide (CHS), caracterizado por episodios recurrentes de vómitos intensos y resistentes a los tratamientos habituales.

Aunque en la última década este cuadro se ha descrito con mayor frecuencia en adultos, la evidencia más reciente alerta sobre su notable incremento en la población joven.

Un análisis publicado el 14 de julio de 2025 en JAMA Network Open expuso con detalle la evolución de las consultas en servicios de emergencias pediátricas por CHS entre adolescentes y jóvenes de 13 a 21 años, considerando el papel de la legalización recreativa del cannabis (RCL) y la presencia de dispensarios activos.

Diseño del estudio y metodología empleada

Se trató de un estudio transversal retrospectivo basado en datos del Pediatric Health Information System (PHIS), que abarcó el período comprendido entre el 1 de enero de 2016 y el 31 de diciembre de 2023. Se incluyeron visitas a departamentos de emergencias (ED) con diagnóstico principal de náuseas o vómitos y un código secundario relacionado con consumo de cannabis.

La exposición principal se definió como la existencia de un régimen de cannabis recreativo legal con dispensario activo en el estado. El desenlace fue la frecuencia anual de consultas por CHS por cada millón de visitas en emergencias. Se emplearon modelos de regresión binomial negativa poblacionales para calcular razones de incidencia (IRR) con intervalos de confianza al 95%.

Perfil de los pacientes atendidos

En total, se identificaron 4571 consultas en el período de estudio, con una mediana de edad de 17 años. La mayoría de los casos correspondió a adolescentes de entre 13 y 18 años (80,6%), mientras que los jóvenes de 19 a 21 años representaron el 19,4%.

El predominio fue femenino, con un 63,2% de los casos, y se observó que el 94,1% residía en áreas urbanas o suburbanas.

En términos étnicos, los adolescentes blancos no hispanos fueron el grupo mayoritario (38,7%), seguidos por los hispanos (28,4%) y los afroamericanos no hispanos (24,8%). Otros grupos raciales representaron el 8,1%. Además, casi dos tercios de los pacientes (63%) contaban con cobertura pública de salud.

Evolución de las consultas a lo largo del tiempo

Las cifras mostraron un crecimiento exponencial. En 2016, la frecuencia de consultas por CHS era de 160,4 por millón de visitas en emergencias, con un IC95% de 113,2 a 207,6. En 2023, la tasa alcanzó 1968,3 por millón, con IC95% de 1580,1 a 2356,5.

Este aumento equivale a un crecimiento medio anual del 49,0%, superior al documentado en estudios previos sobre poblaciones jóvenes, donde se había estimado un 28,1% anual.

Impacto de la legalización recreativa del cannabis

Al comparar estados con y sin cannabis recreativo legal, se observaron diferencias notables. En territorios con RCL, las consultas crecieron un 32,5% anual, mientras que en los estados sin legalización el incremento fue del 49,3%.

Sin embargo, las tasas absolutas fueron significativamente más altas en los primeros: 1909,5 consultas por millón de visitas frente a 834,0 por millón en los estados sin RCL.

Cabe destacar que durante el período analizado, 7 estados cambiaron su estatus legal y pasaron a permitir el consumo recreativo, lo que incluyó a 17 de los 48 hospitales (35%) contemplados en el estudio.

Gravedad clínica y necesidad de hospitalización

En cuanto a la evolución clínica, más de la mitad de los pacientes (58,3%) fueron dados de alta desde el propio servicio de emergencias, pero una proporción considerable (41,1%) requirió internación en sala general u observación. Un pequeño grupo (0,6%) precisó ingreso a unidades de cuidados intensivos (UCI), lo que pone de relieve la severidad potencial del cuadro.

Comparación con investigaciones previas

Este estudio refuerza la tendencia ya descrita en investigaciones anteriores, pero con tasas más elevadas y un crecimiento más acelerado. Por ejemplo, un trabajo que incluyó a jóvenes de 15 a 24 años reportó un incremento desde 6,8 casos por millón en 2006 hasta 173,2 en 2020.

En contraste, la cohorte actual mostró un aumento de más de diez veces en apenas siete años, alcanzando casi 2000 consultas por millón.

En Canadá, otro análisis realizado en Ontario durante la pandemia no halló un vínculo directo entre la comercialización del cannabis y el aumento de consultas por CHS en adolescentes, aunque la frecuencia de casos también creció con el tiempo.

Implicaciones en salud pública y políticas regulatorias

Los hallazgos plantean importantes interrogantes en torno a la regulación del cannabis y sus efectos sobre la salud adolescente. Aunque el aumento de casos fue evidente tanto en estados con como sin RCL, la carga global resultó mayor en aquellos donde la sustancia estaba disponible de manera legal.

Esto sugiere que la accesibilidad podría influir en la prevalencia del consumo crónico y, en consecuencia, en la aparición de complicaciones graves como el CHS.

Los autores destacan la necesidad de reforzar la educación en salud, especialmente dirigida a adolescentes y sus familias, para alertar sobre los riesgos del consumo sostenido de cannabis. Asimismo, subrayan que futuros estudios deberán explorar de manera más profunda la relación causal entre legalización, disponibilidad de dispensarios y frecuencia de casos de CHS en la población juvenil.

Conclusión

Las consultas por síndrome de hiperémesis cannabinoide en adolescentes y jóvenes aumentaron de manera dramática en Estados Unidos entre 2016 y 2023, con mayor carga en los estados con cannabis recreativo legal.

Estos datos resaltan la urgencia de monitorear los efectos de la legalización en la salud adolescente y de generar políticas públicas basadas en evidencia.

Referencias

Autor

El equipo de redactores de Sapue realizo esta historia, utilizando herramientas editoriales, de traducción e inteligencia artificial. El proceso de redacción contó con incidencia humana en cada etapa.