Un análisis secundario del ensayo COACH, publicado en JAMA Network Open, evaluó si una estrategia de atención para insuficiencia cardíaca aguda basada en estratificación de riesgo en emergencias y seguimiento rápido posterior al alta ofrecía beneficios similares en mujeres y varones.
El trabajo incluyó a 5452 pacientes con insuficiencia cardíaca aguda atendidos en 10 hospitales de cuidados agudos de Ontario, Canadá. La intervención combinó el uso del algoritmo EHMRG30-ST, recomendaciones para decidir internación o alta desde el departamento de emergencias y derivación temprana al programa RAPID-HF.
Una estrategia para mejorar la transición después del alta
La insuficiencia cardíaca aguda representa uno de los motivos de consulta más complejos en los departamentos de emergencias. En estos pacientes, la decisión de internar o indicar el alta requiere una evaluación cuidadosa del riesgo, ya que una clasificación inadecuada puede derivar en nuevas hospitalizaciones, consultas no programadas o muerte temprana.
En este contexto, el estudio “Risk-Stratified Transitional Care and Cardiovascular Hospitalizations by Sex”, publicado en JAMA Network Open el 12 de mayo de 2026, analizó si una estrategia estructurada de atención transicional para insuficiencia cardíaca aguda tenía beneficios comparables en mujeres y varones.
La investigación fue un análisis secundario preespecificado del ensayo clínico aleatorizado por conglomerados, escalonado y multicéntrico COACH. Los datos fueron recolectados entre el 15 de enero de 2017 y el 15 de enero de 2019, mientras que el análisis estadístico se realizó entre julio de 2024 y mayo de 2025.
Qué evaluó el ensayo COACH
COACH, sigla de Comparison of Outcomes and Access to Care for Heart Failure, fue diseñado para evaluar un modelo de atención que pudiera mejorar la evolución de pacientes con insuficiencia cardíaca aguda atendidos en emergencias.
La estrategia incluyó tres componentes principales. En primer lugar, se utilizó el algoritmo EHMRG30-ST para estimar el riesgo de muerte a 7 y 30 días. En segundo lugar, se aplicaron recomendaciones para orientar la decisión de internación o alta desde emergencias, según el nivel de riesgo.
En tercer lugar, los pacientes de bajo riesgo con alta directa o temprana fueron derivados al programa RAPID-HF.
El objetivo de este enfoque fue reducir la variabilidad en la toma de decisiones y mejorar la continuidad asistencial después del alta. En lugar de depender únicamente del criterio clínico individual, la intervención incorporó una herramienta de riesgo y un circuito de seguimiento organizado.
EHMRG30-ST: estratificación de riesgo en emergencias
El algoritmo EHMRG30-ST, sigla de Emergency Heart Failure Mortality Risk Grade 30-Day–ST, fue utilizado para estimar el riesgo de muerte temprana en pacientes con insuficiencia cardíaca aguda.
Esta herramienta permitió clasificar a los pacientes según su probabilidad de eventos adversos a corto plazo. De esta manera, aquellos considerados de bajo riesgo podían ser dados de alta de forma directa o temprana, siempre que contaran con una estrategia de seguimiento rápido posterior.
La estratificación de riesgo fue clave porque la insuficiencia cardíaca aguda no representa una condición uniforme. Algunos pacientes requieren internación por gravedad clínica, comorbilidades o alto riesgo de deterioro, mientras que otros pueden ser manejados fuera del hospital si se garantiza un control estrecho.
RAPID-HF: seguimiento rápido posterior al alta
El programa RAPID-HF, sigla de Rapid Ambulatory Program for Investigation and Diagnosis of Heart Failure, fue una clínica de seguimiento rápido supervisada por cardiólogos y coordinada por enfermería.
Los pacientes derivados al programa debían ser evaluados idealmente dentro de los 3 días hábiles posteriores al alta.
Este punto resulta central, ya que los primeros días posteriores a una consulta por insuficiencia cardíaca aguda constituyen un período de especial vulnerabilidad.
Durante esa etapa pueden aparecer nuevos síntomas, dificultades para ajustar el tratamiento, problemas de adherencia, signos de congestión o necesidad de reevaluación clínica. Por eso, el seguimiento rápido buscó transformar el alta desde emergencias en una transición acompañada, y no en una interrupción del cuidado.
Características de los pacientes incluidos
En total, el análisis incluyó a 5452 pacientes con insuficiencia cardíaca aguda. De ellos, 2461 fueron mujeres (45,1%) y 2991 fueron varones (54,9%). La mediana de edad global fue de 78 años.
Las mujeres eran mayores que los varones, con una mediana de 80 años frente a 76 años. Además, presentaron con mayor frecuencia fracción de eyección ventricular izquierda preservada, también denominada FEVI preservada.
La FEVI, sigla de fracción de eyección ventricular izquierda, es una medida que permite estimar qué porcentaje de sangre expulsa el ventrículo izquierdo en cada contracción. En este estudio, la FEVI preservada fue definida como FEVI ≥50%.
La FEVI preservada se observó en 45,0% de las mujeres frente a 29,6% de los varones. En cambio, los varones presentaron con mayor frecuencia fracción de eyección reducida, definida como FEVI ≤40%: 34,5% frente a 19,1% en mujeres.
Diferencias clínicas entre mujeres y varones
El perfil cardiovascular basal también mostró diferencias importantes. Los varones tuvieron con mayor frecuencia antecedente de infarto de miocardio, con 18,9% frente a 13,7% en mujeres.
La cardiopatía isquémica también fue más frecuente en varones, con 40,8% frente a 24,1% en mujeres. Estos datos reflejan un mayor peso de la enfermedad coronaria en el grupo masculino.
En cambio, el predominio de FEVI preservada en mujeres sugiere un fenotipo diferente de insuficiencia cardíaca. Este perfil suele asociarse con edad avanzada, hipertensión arterial, rigidez ventricular y comorbilidades múltiples.
Estas diferencias justificaron el análisis por sexo, ya que podían influir en la evolución clínica y en la respuesta a una estrategia de atención transicional.
Resultado primario a 30 días
El resultado primario fue el compuesto de muerte por cualquier causa u hospitalización cardiovascular a 30 días.
En mujeres, este desenlace ocurrió en 179 pacientes (13,4%) del grupo control y en 141 pacientes (12,5%) del grupo intervención.
En varones, el resultado primario se registró en 251 pacientes (15,3%) del grupo control y en 160 pacientes (11,8%) del grupo intervención.
El hazard ratio ajustado, o razón de riesgos instantáneos ajustada, fue idéntico en ambos sexos: 0,88 en mujeres, con IC 95%, 0,68-1,14, y 0,88 en varones, con IC 95%, 0,71-1,08.
El valor de interacción por sexo fue P = .98, lo que indicó que no hubo evidencia de que el sexo modificara el efecto de la intervención sobre el desenlace primario a 30 días.
Beneficios similares pese a perfiles clínicos distintos
Uno de los hallazgos centrales fue que la estrategia COACH mostró un efecto comparable en mujeres y varones, pese a las diferencias clínicas iniciales entre ambos grupos.
Las mujeres eran de mayor edad y tenían más frecuentemente FEVI preservada. Los varones, en cambio, presentaban más enfermedad coronaria, más antecedentes de infarto de miocardio y más FEVI reducida.
A pesar de estas diferencias, el efecto estimado sobre muerte u hospitalización cardiovascular a 30 días fue el mismo en ambos sexos. Esto sugiere que una estrategia organizada, basada en riesgo y seguimiento rápido, puede ser útil para distintos perfiles de pacientes con insuficiencia cardíaca aguda.
Seguimiento extendido hasta 20 meses
En el seguimiento extendido de hasta 20 meses, el resultado coprimario de muerte u hospitalización cardiovascular también mostró ausencia de interacción significativa por sexo.
En mujeres, el HR ajustado fue 0,99, con IC 95%, 0,90-1,09. En varones, el HR ajustado fue 0,92, con IC 95%, 0,85-1,00.
El valor para la interacción fue P = .38, lo que nuevamente indicó que no se observó una diferencia significativa del efecto de la intervención entre mujeres y varones.
Además, en los desenlaces secundarios tempranos tampoco hubo evidencia de diferencias por sexo. Entre ellos se incluyeron rehospitalización cardiovascular, rehospitalización por insuficiencia cardíaca, muerte y un desenlace centrado en el paciente.
Un desenlace centrado en el paciente
El estudio también evaluó un desenlace centrado en el paciente, compuesto por visita a emergencias no electiva, muerte u hospitalización cardiovascular.
Este tipo de medida resulta relevante porque permite capturar no solo los eventos clínicos más graves, sino también la carga asistencial posterior al alta. Una nueva visita a emergencias puede reflejar descompensación, falta de seguimiento oportuno, dificultades de acceso o problemas en el autocuidado.
En este desenlace, al igual que en los principales resultados tempranos, los efectos fueron comparables entre mujeres y varones.
Readmisiones por insuficiencia cardíaca a 20 meses
El único hallazgo diferencial relevante apareció en las readmisiones por insuficiencia cardíaca a 20 meses. En este desenlace sí se observó una interacción significativa por sexo, con P = .01.
El HR ajustado fue 0,92 en mujeres, con IC 95%, 0,72-1,19, y 0,71 en varones, con IC 95%, 0,58-0,87.
Este resultado sugirió una reducción más marcada de las readmisiones por insuficiencia cardíaca en varones durante el seguimiento extendido. Sin embargo, los autores remarcaron que este hallazgo debe interpretarse como generador de hipótesis.
La cautela se debe a la multiplicidad de desenlaces secundarios evaluados. Cuando se analizan múltiples resultados, aumenta la posibilidad de encontrar diferencias estadísticamente significativas por azar.
Por qué el hallazgo debe interpretarse con cautela
La diferencia observada en readmisiones por insuficiencia cardíaca a 20 meses no modifica la conclusión principal del estudio. Para el resultado primario a 30 días y el resultado coprimario a largo plazo, no se encontró evidencia de que el sexo modificara el efecto de la intervención.
Una posible explicación del mayor beneficio observado en varones para readmisiones por insuficiencia cardíaca podría estar vinculada con la mayor proporción de FEVI reducida en este grupo. Este fenotipo cuenta con tratamientos farmacológicos con beneficios bien establecidos, por lo que el seguimiento rápido podría facilitar una optimización terapéutica más efectiva.
No obstante, esta interpretación no fue demostrada por el estudio. Por ese motivo, los autores señalaron que el hallazgo debe ser explorado en futuras investigaciones diseñadas específicamente para responder esa pregunta.
Limitaciones principales del estudio
Los autores identificaron varias limitaciones. Una de ellas fue la falta de información detallada sobre el apoyo de cuidadores. Este aspecto puede ser especialmente importante en pacientes añosos con insuficiencia cardíaca, ya que la adherencia al seguimiento, la asistencia a controles y el reconocimiento de signos de alarma pueden depender del acompañamiento familiar o social.
Otra limitación fue que el estudio no tuvo poder estadístico específico para detectar diferencias por sexo. Aunque el análisis fue preespecificado, el ensayo no fue diseñado principalmente para identificar diferencias pequeñas o moderadas entre mujeres y varones.
También fue señalada la dificultad para determinar qué componente de la intervención explicó mayormente los beneficios observados.
La estrategia incluyó el algoritmo EHMRG30-ST, recomendaciones para definir alta o internación y derivación al programa RAPID-HF. Al tratarse de una intervención multifacética, no fue posible aislar el impacto individual de cada componente.
Implicancias para la práctica clínica
Los resultados del análisis sugieren que una estrategia de atención transicional basada en riesgo puede aplicarse de manera comparable en mujeres y varones con insuficiencia cardíaca aguda.
La combinación de estratificación objetiva del riesgo, decisiones guiadas desde emergencias y seguimiento rápido posterior al alta puede contribuir a mejorar la seguridad de la transición asistencial.
Este modelo resulta especialmente importante en una enfermedad crónica y recurrente como la insuficiencia cardíaca, donde los primeros días posteriores a una consulta por descompensación son críticos para prevenir nuevas hospitalizaciones.
Además, el estudio refuerza la importancia de evaluar las intervenciones clínicas considerando las diferencias por sexo.
Aunque mujeres y varones presentaron perfiles clínicos distintos, los beneficios principales de la estrategia fueron similares.
Conclusión
La estrategia COACH, basada en estratificación de riesgo con EHMRG30-ST, apoyo algorítmico para decidir alta o internación y seguimiento rápido posalta en RAPID-HF, mostró beneficios similares en mujeres y varones con insuficiencia cardíaca aguda atendidos en emergencias.
El único hallazgo diferencial se observó en las readmisiones por insuficiencia cardíaca a 20 meses, con una reducción más marcada en varones. Sin embargo, este resultado fue considerado generador de hipótesis y requiere confirmación en estudios futuros.
Referencias
Autor
El equipo de redactores de Sapue realizo esta historia, utilizando herramientas editoriales, de traducción e inteligencia artificial. El proceso de redacción contó con incidencia humana en cada etapa.
