Una evaluación nacional de 131 hospitales en Somalia, publicada en BMC Emergency Medicine, utiliza una herramienta de la OMS para exponer las graves deficiencias en los servicios de emergencia y cuidados críticos, instando a una inversión y reforma urgentes para salvar vidas.
Somalia: una nación en crisis permanente de salud
Durante décadas, Somalia ha soportado una carga abrumadora de desafíos, desde conflictos armados prolongados y la inestabilidad política hasta severos choques climáticos como sequías e inundaciones.
Esta tormenta perfecta ha creado una crisis humanitaria persistente y ha dejado a su población con una inmensa necesidad de servicios de salud de emergencia. Las lesiones por traumatismos, las complicaciones agudas de la malnutrición, las enfermedades infecciosas y las emergencias obstétricas son una realidad cotidiana.
En este contexto, un sistema de atención de emergencia y cuidados críticos (ECC) que funcione no es un lujo, sino una necesidad fundamental para la supervivencia.
La importancia vital de la atención de emergencia y cuidados críticos (ECC)
Los servicios de ECC son la columna vertebral de cualquier sistema de salud resiliente. Abarcan todo el espectro de la atención para condiciones que amenazan la vida, desde la evaluación inicial y la estabilización en un departamento de emergencias hasta los cuidados intensivos en una UCI.
Un sistema de ECC sólido es esencial para reducir la mortalidad y la discapacidad prevenibles y es un componente indispensable para lograr la Cobertura Sanitaria Universal, el objetivo global de garantizar que todas las personas tengan acceso a los servicios de salud que necesitan sin sufrir dificultades financieras.
Una evaluación nacional sin precedentes
A pesar de la necesidad crítica, hasta ahora se sabía muy poco sobre la capacidad real del sistema hospitalario de Somalia para proporcionar atención de emergencia. Para llenar este vacío de conocimiento, se llevó a cabo un estudio pionero, el primero de su tipo en el país.
La investigación, titulada «Servicios de emergencia y cuidados críticos en Somalia: una evaluación hospitalaria nacional transversal», se realizó entre diciembre de 2020 y marzo de 2021. Se evaluó un total de 131 hospitales, tanto públicos como privados, en diferentes niveles organizativos y regiones.
Para ello, se utilizó una versión modificada de la Herramienta de Evaluación de la Unidad de Emergencia Hospitalaria de la Organización Mundial de la Salud (OMS), un instrumento estandarizado que permite medir la capacidad de un hospital para gestionar emergencias.
Un diagnóstico desolador: el estado de la preparación de los hospitales
Los resultados de la evaluación pintaron un cuadro sombrío y alarmante. La preparación de los hospitales se midió en una escala de 0 a 1, donde 1 representa una preparación completa.
La puntuación media de preparación de los hospitales somalíes fue de solo 0.31 (con un rango intercuartílico de 0.22 a 0.46). Este número, alarmantemente bajo, significa que la gran mayoría de las instalaciones carecen de los componentes más básicos para salvar vidas. De hecho, el estudio encontró que más del 80% de los hospitales evaluados no estaban preparados para proporcionar servicios de ECC adecuados.
Solo un pequeño porcentaje, el 19.8%, alcanzó una puntuación superior a 0.5, que se considera un umbral mínimo de capacidad.
Las barreras sistémicas: tarifas, equipos y personal
El estudio profundizó en las razones de estas bajas puntuaciones, identificando tres barreras sistémicas principales. La primera fueron las tarifas de usuario, lo que significa que los pacientes a menudo tienen que pagar de su bolsillo por la atención de emergencia, una barrera insuperable para la mayoría de la población en un país con altos niveles de pobreza.
La segunda fue una grave falta de equipo médico esencial, como monitores, desfibriladores y ventiladores. La tercera barrera crítica fue una insuficiente disponibilidad de personal cualificado las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
Muchos hospitales carecían de personal médico y de enfermería disponible permanentemente para atender las emergencias que, por su naturaleza, no tienen horario.
La brecha de la inequidad: pública vs. privada, rural vs. urbana
El análisis también reveló profundas desigualdades dentro del propio sistema de salud de Somalia. Se observó que los hospitales privados de tercer nivel, ubicados principalmente en áreas urbanas, demostraron una preparación significativamente mejor en comparación con las instalaciones públicas y las que se encuentran en zonas rurales.
Esto apunta a la existencia de un sistema de salud de dos velocidades, donde el acceso a una atención de emergencia que pueda salvar una vida depende en gran medida de la capacidad de pago y de la ubicación geográfica de una persona, dejando a las poblaciones más pobres y rurales en una situación de extrema vulnerabilidad.
Una solución pragmática: fortalecer la atención primaria
Ante un panorama tan desafiante, el estudio no solo diagnostica el problema, sino que también propone soluciones pragmáticas y adaptadas al contexto.
Una de las recomendaciones más importantes es la necesidad de integrar y fortalecer los servicios de ECC en el nivel de atención primaria. En un país afectado por conflictos donde el transporte de pacientes es a menudo peligroso y logísticamente complicado, es vital que las clínicas locales y los centros de salud más pequeños estén equipados para proporcionar la estabilización inicial y los cuidados de emergencia básicos.
Este enfoque de «continuum de atención» puede salvar vidas al garantizar que los pacientes reciban una intervención oportuna antes de una posible remisión a un hospital de mayor nivel.
Alineación con las prioridades mundiales y el camino a seguir
Los hallazgos de este estudio están en consonancia con un creciente movimiento mundial que reconoce la importancia de la atención de emergencia.
La Resolución de la Asamblea Mundial de la Salud WHA 76.2 aboga por el fortalecimiento de la atención de emergencia, crítica y operativa como un pilar fundamental de los sistemas de salud.
El estudio de Somalia proporciona una base de evidencia crucial que justifica la necesidad de una inversión sistemática y multifacética. Se hace un llamado a la acción para mejorar la infraestructura de atención de emergencia, proporcionar una formación adecuada y continua a los trabajadores de la salud y establecer protocolos clínicos estandarizados en todo el país.
Conclusión
Esta evaluación pionera en Somalia expone una crisis crítica en la atención de emergencia, con más del 80% de los hospitales sin la preparación necesaria para salvar vidas.
Las barreras de costo, equipo y personal crean un sistema inequitativo. Los hallazgos exigen una inversión urgente y una reforma sistémica, centrada en fortalecer la atención desde el nivel primario y en alinear al país con las prioridades de salud globales para construir un futuro donde la atención de emergencia sea un derecho, no un lujo.
Referencias
Autor
El equipo de redactores de Sapue realizo esta historia, utilizando herramientas editoriales, de traducción e inteligencia artificial. El proceso de redacción contó con incidencia humana en cada etapa.
